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It Follows: Cómo construir el suspense

It Follows I

Jay tumbada en el asiento trasero del coche, mientras Hugh permanece en fuera de campo.

Escrita y dirigida por David Robert Mitchell, It Follows es sin duda una de las sorpresas del año. Una cinta que emana frescura a la vez que sabiduría. Que se aleja, o al menos lo intenta, de esos estereotipos que acechan al cine de terror hasta el punto de que pareciera que muchas de ellas se construyen en base a los mismos, terminando inevitablemente por ello de elaborar la misma película una y otra vez. Como si fueran productos seriados realizados todos bajo la misma maquinaria. No obstante, It Follows no es el caso. Y con una banda sonara que en ocasiones pudiera parecer una mezcolanza entre la música de Blade Runner y la de Lost River, pues es oscura, pesimista, y muy expresiva en relación a lo que está ocurriendo en pantalla y lo que están sintiendo sus personajes en ese momento, el film elabora un gran ejercicio de suspense, en el que nos vamos a centrar ahora, en base al análisis dos secuencias en particular.

La primera de ellas tiene lugar después de que los personajes de Jay y Hugh hayan mantenido relaciones ––vaya, un tópico del cine de terror adolescente, valga la redundancia. Pero solo uno––. Ella se queda recostada boca abajo en el asiento trasero del coche, sacando su brazo fuera del mismo y lo deja caer––tal y como se aprecia en la imagen que abre el post––, mientras que en un fuera de campo tenemos a Hugh, a pesar de que como es obvio, al no estar éste en nuestro campo de visión, no sabemos lo que está haciendo. No obstante, sabemos que algo hace. Algo trama. El sonido nos da una pequeña pista: busca en el maletero del coche. La secuencia se alarga, y nada parece avanzar, aún a pesar de que sabemos que algo va a suceder. Jay se recrea entre recuerdos del pasado, mientras progresivamente se va creando en la escena una aura de tensión. Finalmente escuchamos el maletero del coche cerrarse, a pesar de que en todo momento continuamos la secuencia con el plano antes mostrado, escuchamos unos pasos que van desde la parte trasera del vehículo hasta el asiento trasero, y vagamente apreciamos como Hugh entra al coche de espaldas a Jay y sin que ella lo pueda mirar directamente. Es entonces que se nos revela lo él ha estado tramando todo este tiempo, y sí, sabíamos que no era nada bueno.

It Follows II

Plano general corto que describe la situación de los cinco amigos.

La segunda secuencia que analizaremos resulta todavía más interesante desde el punto de vista de la construcción de la narrativa. Es más extensa y más rica en matices, a pesar de que exista un clamoroso fallo de raccor que la mancha sensiblemente. No quiero establecer comparaciones vagas, ni sensacionalistas, pero esta secuencia bien podría formar parte de cualquier película de Alfred Hitchcock dado su soberbio y sobrio manejo del suspense.

Nos encontramos en un punto ya avanzado de la trama, en la que sus protagonistas han huido a un lugar aislado y alejado de todo contacto con la civilización ––vaya, esto también lo he visto antes, ¿no?––. El espectador conoce de antemano que los únicos personajes que van a aparecer son nuestros protagonistas, que enumerándolos serían: Paul, Jay, Kelly, Greg y Yara. Partiendo de esta premisa, una nueva secuencia tiene lugar. En la escena, que da inicio con una plano general largo, nos encontramos a los personajes en la orilla de la playa, tomando el sol, a excepción de Yara, aunque sabemos que no puede andar muy lejos. Del plano general largo pasamos a un plano general corto, y de éste pasamos a planos medios individuales de los personajes. Vemos a Paul y después a Jay, ambos tumbados, relajándose en una mecedora, si bien por dentro Jay está atormentada debido el misterioso ser que la persigue. No sabemos cuando será su siguiente aparición, pero sabemos por seguro que tendrá lugar. Tras esto volvemos de nuevo a un plano de Paul, sentado justo frente a ella, para de nuevo regresar a Jay, y cuando lo hacemos, nos percatamos de que a lo lejos, en la distancia y por detrás de Jay, se acerca una figura que reconocemos: es Yara.

It Follows III

Plano medio de Jay en el que se aprecia a Yara acercándose por el fondo izquierdo.

Ahora ya sabemos dónde está. Acto seguido pasamos a un plano medio de Greg, que une con otro de Kelly, para volver de nuevo a Greg, en lo que no deja de ser un juego de miradas entre ambos personajes. Al volver a Greg este mira en la dirección a por donde se acerca Yara, pareciendo dar a entender que la ve acercarse, para acto seguido levantarse y irse a buscar un lugar en mitad de la naturaleza para ir al baño. Se nos sugiere entonces que Yara venía de hacer lo mismo, pues una vez Greg ve a Yara acercarse, éste sabe que ella ya a terminado, y que ahora, en cierto modo, es su turno para ir al baño.

It Follows IV

Greg se levanta y corta la línea visual creada entre Yara y Jay en el anterior plano. Desde esta posición se hace obvio que Greg puede ver a Yara acercarse.

Pero mientras Greg ya se ha ido, y Yara continúa acercándose hasta donde se encuentran los amigos, se nos vuelve a mostrar un plano de Paul ––en lo que es un contraplano con respecto al plano de Jay, pues el juego de miradas en esta secuencia es Jay|Paul, Greg|Kelly––, y súbitamente, aunque no por ello rodeado de grandes artificios, Yara aparece en la parte posterior del plano de Paul: la vemos dándose un baño en el agua.

If Follows IV

Una segunda Yara aparece compartiendo plano con Paul.

Pasamos entonces a tener al personaje de Yara en dos planos totalmente distintos, al compartir plano con Paul y Jay. Pero tanto por construcción del espacio, como por la caracterización del personaje en ese momento, rápidamente nos percatamos de que tan solo una de las dos Yaras que estamos viendo en pantalla puede ser la verdadera; la otra por descarte ha de ser ese ente que persigue a Jay ––ser que solo ella puede ver–– y que ha adoptado la apariencia de Yara. Para más inri, y por si quedaba alguna duda, la Yara que se está dando el baño, confirma ser la verdadera, al lanzar la frase que invita a sus amigos a unirse a ella en el agua. Al volver al plano de Jay, rápidamente pasa a llamar la atención la extraña forma de caminar de la Yara que se aproxima ahora sigilosamente por detrás. No, aunque tenga el aspecto de Yara, esa no es Yara, es ese ente misterioso cuyo único propósito es acabar con la vida de Jay y ahora lo tiene relativamente fácil, la ha cogido desprevenida tanto como a nosotros como espectadores nos ha cogido por sorpresa… ¿o tal vez nos habíamos percatado que todo este juego de planos, miradas y construcción del espacio tenía un propósito claro?

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