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Cine Indie y Cine Independiente: Qué es y en qué se diferencian

¿Qué es el cine indie? ¿Y el cine independiente? ¿Qué es uno y qué es el otro? ¿Son lo mismo el cine indie y el cine independiente? ¿Y el cine indie y el cine de autor? ¿Son lo mismo? ¿Y si no lo son en qué se diferencian?

Sundance Film Festival

 

Éstas y muchas otras son preguntas que más de una vez podemos habernos hecho y cuya respuesta puede no tengamos aún tan clara. Hoy vamos a tratar de despejar estas dudas sin entrar a analizar la cuestión de forma excesivamente técnica o académica. Pues aunque puede parecer que el término «indie» nace como un diminutivo de «independiente», y que en consecuencia han de ser lo mismo, la realidad en cuanto a significado es bien distinta, a pesar de que entre ambos géneros existen muchas más similitudes que entre el resto de géneros cinematográficos, y en ocasiones no está muy claro bajo cuál de los dos géneros se debe clasificar a una película — si se acerca más al cine indie o al cine independiente— o si la película encaja en ambos géneros a la vez.

Bien, partamos de esta base: entre el cine indie y el cine independiente existe una gran cantidad de similitudes y comparten mucho más entre ellos dos que con el resto de géneros cinematográficos. Pero una vez aceptada esta premisa vamos a pasar a analizar esas diferencias que hacen que el cine indie y el cine independiente, aunque parecidos, sean diferentes.

Si bien, por otra parte, lo primero que cabría señalar es el hecho de reconocer al cine indie y al cine independiente como géneros cinematográficos en sí mismos, que a diferencia del resto de géneros que son clasificados en un género principalmente en base a las características de la historia que narra —como son, por ejemplo, el cine de aventuras, de acción, de fantasía, de ciencia-ficción, el western, el thriller, etc…—, el cine indie y el cine independiente, además de las características de su historia, hacen uso de sus particularidades narrativas y estéticas para ser calificado como tal.

 

El cine independiente nace como contraposición a las grandes productoras y distribuidoras —principalmente de Hollywood, aunque se realizan a nivel internacional— y lleva dándose desde hace décadas. De ahí que su historia sea larga y tendida y los títulos que la componen largos y muy diversos. Nació con cineastas como John Cassavetes en el cine independiente americano o Tony Richardson en el Free Cinema inglés. Aunque podemos encontrar exponentes en prácticamente toda la Europa Occidental con movimientos como la Nouvelle Vague francesa o el Neorrealismo Italiano. No obstante, con el paso de las décadas, todo esta “subcultura” del cine independiente comenzó a ser aprovechado y explotado por las productoras y distribuidoras y ha temrinado por comercializarse. Pero a pesar de ello cabría destacar que el tratamiento que recibe el cine independiente es bien distinto que el que recibe las películas puramente comerciales y su explotación se refiere más bien al intenso circuito de exhibición de festivales a las que son sometidas las películas independientes y el largo recorrido que se les da antes de que alcancen una sala comercial, si es que llegan a hacerlo, pues su distribución y la publicidad que reciben es bien distinta.

Por otra parte, y aunque el cine independiente se mantiene alejado de la esfera de Hollywood y su Star System, en ocasiones nos encontramos con actores famosos que renuncian a su sueldo habitual para experimentar con producciones de cine independiente, al contar éste género con gran reputación y prestigio. Al menos en lo artístico.

En cuanto al cine indie se me ocurre de él que podríamos decir que es el hijo o el descendiente del cine independiente. Ambos son explotados en los circuitos de festivales internacionales de gran prestigio como pueden ser, por citar algunos ejemplos, el Festival de Sundance, El Festival de Tribeca, El SXSW —South by Southwest—, el Festival de Vancouver, Festival Internacional de Stockholm…; ambos se alejan de las grandes producciones y distribuidoras y buscan una independencia y libertad solo posibles cuando se busca fuentes de financiación para el proyecto distintas a las tradicionales, y la película es concebida con un propósito artístico y no como una mercancía o un producto con unas características artificiales y muy concretas y pensadas para dirigirse a un público determinado que solo buscará consumirlo.

Sundance Film Festival II

 

En algunas ocasiones se ha referido de forma despectiva al cine indie como películas para «gafapastas» precisamente porque algunas productoras y distribuidoras han querido aprovechar la marca «indie» para así vender la película a un público que desea consumir productos más por sus elementos estéticos y por cuestiones de imagen, marketing y autoproyección social que por amor al arte. En general no se debe hablar del cine indie, o al menos un servidor preferiría no hacerlo, como un producto empaquetado y sin vida o personalidad real y propia que únicamente existe para ser vendido por su fachada y sin importar su contenido. Traducción: el cine indie no es cine para hipsters —lo que no quiere decir que una persona que se considere parte de esta subcultura, movimiento o como quieran llamarlo, no se declare seguidor del cine indie—. Simplemente lo menciono porque recuerdo ciertas críticas que decían eso cuando se produjo el estreno de En un lugar sin ley (Ain’t Them Bodies Saints, David Lawery  2013)

La característica que diferencia al cine indie, y en menor medida al cine independiente también, es que no solo por su historia se clasifica como cine indie, sino que también son sus elementos narrativos y estéticos los que le valen esta etiqueta. En ocasiones incluso éstos adquieren mayor relevancia que el resto de elmentos y llegan a afectar claramente a la narrativa. El cine indie busca alejarse de lo establecido y experimentar en todo en cuanto le sea posible: en la temática que explotan sus historias, muchas veces centrándose en temas sociales y marginales; en sus personajes, sus ambigüedades y contradicciones; en su finales abiertos y estructuras narrativas nada preestablecidas; en experimentar con el lenguaje narrativo y la fotografía… y un largo sin fin de posibilidades más.

Si tenéis curiosidad por conocer más, que mejor que revisar el listado con las mejores películas de cine indie que nos dejó el año pasado.

 

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4 Comments

  1. Excelente, yo soy de los que encasilla dentro de uno solo tanto lo independiente como lo indie, es bueno tener los conceptos claros.

    Por cierto, el Festival de Cannes esta aqui mismo, espero ver algunos repasos de lo mejor de esta edición.
    Saludos

    • Personalmente siempre he sido de separar los conceptos y ser claro y conciso, así que por eso decidí que era buena idea realizar esta entrada, aunque eso sí, sin ser demasiado técnico o académico como ya indiqué arriba. Me alegro de que haya servido para ayudar a más gente. Otra dualidad de conceptos que también merece otra entrada es la diferencia entre ciencia ficción y fantasía. Mucha gente suele utilizarlos como sinónimos perfectos cuando no es así. Quizá algún día le llegue el turno y le dediquemos una entrada en blog de cine indie.

      Por otra parte, siento decepcionarte en cuanto al Festival de Cannes. No tenemos planeado ningún seguimiento o repaso en el blog. Y es una lástima, porque en esta edición hay tantos proyectos interesantes… ‘The Neon Demon’ de Nicolas Winding Refn, ‘Paterson’ de Jim Jasmusch, ‘Juste la fin du monde’ de Xavier Dolan, ‘Elle’ de Paul Verhoeven, ‘Captain Fantastic’ de Matt Ross, ‘Mal de pierres’ de Nicole Garcia y otras muchas más…

  2. no me quedó claro qué diferencia hay entre el cine indie y el independiente. Solo dice que el primero es un sub género del segundo, pero no desarrolla más la idea. Alguien que explique más a detalle por favor.

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